Moxie: Puños con estrellas y corazones

por Asylum el 11 Julio, 2018
Letras y viñetas

¡Es hora de pelear como una chica!

Así podemos leer en la tapa del libro, con grandes letras y un fondo rosado y vibrante (que amé con locura); y con esta frase llena de poder comienza mi aventura de ratón de libros con esta nueva lectura que es la novela Moxie, de Jennifer Mathieu.

Jennifer Mathieu ~ La mente detrás del lápiz

Jennifer Mathieu es una escritora estadounidense centrada en el género Young Adult (adulto joven, para quienes no tuvieron Open English o English Life).

Es también profesora de inglés y actualmente vive en Texas, EEUU, con su marido, hijos y su perro. Ex-periodista, le encanta escribir ficción young-adult contemporánea que trata a los adolescentes como personas reales.

Solía hacer su propia revista, y ha disfrutado escribir sobre todas sus cosas favoritas en Moxie: punk rock + los derecho de la mujer + los 90s + revistas + Texas + una protagonista femenina.

Vivian Carter está harta. Harta de que el director del instituto siempre favorezca al equipo de fútbol de los chicos por encima de todo.
Harta de los sexistas códigos de vestimenta que obligan a las chicas a llevar ropa “decente” en las aulas. Harta del acoso masculino en los pasillos, de los gestos machistas a diario y los comentarios inaceptables que nadie denuncia ni castiga.
Pero, sobre todo, Vivian Carter está harta de cumplir las normas. ¿Qué puede hacer para desencadenar un auténtico cambio?
Moxie es la respuesta.

Creo que ya leyendo solo ese pequeño párrafo con la premisa de la novela, uno es capaz de hacerse una idea de lo que este muy rosado libro tiene preparado para su lector.

Muy pocas veces he sufrido de amor a primera vista en lecturas, pero me pasó con Moxie: lo vi una tarde en Instagram y solo logré pensar “Lo necesito” , así que inicié mi quest en búsqueda de esta novela, y gracias a Editorial Zig-Zag llegó a mis pequeñas manos.

A simple vista llama muchísimo la atención por la edición y diseño, que es muy llamativo, chillón y lleno de como de una energía eléctrica que se impregna en cada página y en sus muchos detallitos. Moxie es una novela extensa de 426 páginas, de alto contenido feminista y una gran crítica social. Mi amor creció aun más con esto. Y les digo que si esperan una novela liviana o simplecita, aquí no la encontrarán.

Lo abrí para ojearlo y ver un poco de lo que me deparaba el destino, y mi sorpresa pasó a ser una sonrisa al leer la primera página y dedicatoria a sus lectores.

Vean por qué:

Ahora hablemos directamente del libro.

 

En el instituto de Vivian (la protagonista), en Texas, nadie parece poder o querer poner límites a los chicos que degradan a las mujeres con comentarios estúpidos, o poleras con estampados misóginos mientras, en contraste, las chicas son castigadas y enviadas a sus casas por violar mínimamente los códigos de vestimenta o intentar hacerse respetar frente a estos chicos de poco cerebro.
Estos chicos, principalmente los clásicos jugadores de fútbol con más músculo que materia gris (lo sé, un cliché total), acosan a las chicas en clases y en los pasillos sin ningún tipo de consecuencia por parte de profesores o adultos en general.
Vivian, nuestra joven protagonista, se había acostumbrado a este tipo de situaciones, ya que es de un carácter bastante calmado, tímida y, por qué no decirlo, pava; pero un día algo en su ser despertó y decidió que ya había soportado suficiente.
 
Este sentimiento de rebeldía estaba inspirado en su madre, quien en su juventud (y hasta el día de hoy) era una rebelde Riot Grrrl, nombre de un movimiento feminista estadounidense, ligado a la escena alternativa, nacido en los primeros años de la década de 1990. Vivian decide crear Moxie, un folleto feminista incitando al empoderamiento de las mujeres y a no tolerar más estos maltratos e impunidad, y lo hace circular en los baños de niñas del colegio. En él pide que si estás de acuerdo con esto, un día específico te pintes estrellas y corazones en las manos, para así ver cuantas más como tú hay en el lugar, para ver unidad.
Sorpresivamente para nuestra narradora, las chicas del colegio no solo hablan constantemente de Moxie, sino que empieza a tomar las medidas que promueve el folleto, generando un efecto bola de nieve que terminará por desencadenar cosas inesperadas a lo largo de la historia.
Vivian es un personaje común, la verdad no me conecté con ella en muchas partes del libro; no es para nada extraordinaria, sino una adolescente común y corriente que toma una decisión muy buena, y hace algo que sí es extraordinario. Me hubiese gustado más garra tal vez, o que no solo hiciera todo por inspiración de su madre, sino que fuera un impulso propio total y pasión.
Los personajes en muchos aspectos caen en clichés que llegan a aburrir. Eso, en lo personal, me descoloca, ya que estoy harta de los clichés y de encajonar a las personas. Es que uno esta cansada de leer o ver siempre a la niña tímida, al futbolista estúpido y matón, a la amiga buena, la niña nueva y al niño nuevo que es intrigante. En ese aspecto me desilusioné un poco, pero no dejé de leer. Me era necesario saber si esto cambiaría y si los personajes tendrían un cambio.

En cuanto al contenido mas allá de lo evidente: Moxie nos introduce a entender un concepto importantísimo: el sexismo del sistema, y cómo este se encuentra presente en la cuna propia de la educación: los colegios.

Nos educa sobre el feminismo, su historia; te educa a medida que avanzas en la lectura y en la creación de una historia. No se queda en lo mínimo indispensable, sino que va más allá para hacerte llegar recursos e información de una manera fácil de digerir y sin interrumpir la historia que se está relatando, porque no es una enciclopedia con un poquito de ficción, sino ficción educacional para la nueva generación y también para personas como yo que ya pasamos los 25.

Por último, me gustó cómo la autora encaminó la historia para que Moxie fuera como un escudo, pero también como una manera de expresarse e incentivar a las mujeres a defenderse y luchar, a denunciar las injusticias y a plantear la igualdad entre los géneros.

Me alivia y me alegra saber que este contenido está saliendo cada vez más y que así como yo leí esto, pueden también leerlo hombres o mujeres y educarse sobre el acoso y la cosificación que sufre la mujer desde muy temprana edad. Este libro es un claro ejemplo de ello, pero al mismo tiempo del rol y la fuerza de la mujer, lo que vale de su lucha y también de ser iguales, de luchar por los derechos y que no todos los hombres tienen esas ideas o comportamientos nefastos.

Terminé mi lectura con una sensación de alegría y con ganas de que ojalá, en algún momento, libros como este sean incluidos en las lecturas de los más peques para así mejorar como sociedad y personas.

Atrévanse y léanlo. Yo por mi parte tengo desde hoy estrellas y corazones en mis puños.

Gracias totales a Editorial Zig-Zag por favor concedido 

Rankea esta estúpida y sensual nota
Meh...
0%
Igual salva
0%
Toma tu laik
0%
¡Deme mil!
100%